Siempre he sido una persona de confianza, pero hay cosas que si me afectan a mi directamente, cabe la posibilidad, y por lo tanto la accion de explotar. Durante un tiempo he estado observando el despotismo que una persona ejerce, ya no se si adrede. Fui contratada para ayudar a una persona, y da la causalidad que hago su trabajo, mientras esta persona se dedica alegremente y sin remordimiento alguno a escribir en su blog, chatear en el messenger, navegar por internet, escuchar musica, mirar sus correos personales... yo me dedico a hacer su trabajo. Asi que tras dos meses de alegre espionaje, confiando en mi, incluso diciendole ofertas de trabajo donde apuntarse, ha llegado la traicion. Me he chivado del susodicho. Y alla con sus consecuencias, no me importa que me señalen con el dedo, no estoy por la labor de que le suban el sueldo por hacer lo que perfectamente podria hacer desde su casa. Sinceramente, esto se ha convertido en una supervivencia sobre el asfalto, y ya he pasado mucho tiempo callando y asintiendo, siendo yo la culpable de todo cuando en verdad era la victima. Comienza la accion y desde luego saldre victoriosa. Ya no es una cuestion de "dinero" si no de algo personal. Prepotencias, las justas. Y si me apuntan con el dedo, que se lo metan por donde mas placer les de.
(Alaska y Dinarama cantando A quien le importa)

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